Francia: Las diez puntadas que pueden salvar una vida
Cirujanos plásticos franceses ofrecen un himen nuevo e intacto a las mujeres que necesitan probar su virginidad en el matrimonio, por razones sociales o religiosas. La operación, realizada a pacientes externos en algunas clínicas privadas, consta de un corte y diez puntadas, costando de dos mil a tres mil dólares y durando tan sólo media hora. Pero para muchos clientes, les abre una nueva vida. El Colegio Francés de Ginecología se opone a la himenoplastía – muy cínicamente – "con base a razones morales, culturales y de salud". Pero la demanda está creciendo rápidamente y es practicada en muchas cínicas privadas. Francia tiene una población musulmana de cinco millones. Entre su clientela tiene estudiantes extranjeros, quienes no podrían – a pesar de sus certificados académicos – regresar a sus hogares sin un himen intacto. No se trata sólo de la materia prima del matrimonio – sus vidas dependen de eso. Recientemente se reportaron dos casos en Egipto, unos hombres mataron a sus esposas en la noche de bodas pues ellos no las pudieron deflorar (en uno de los casos post mortem se porbó que fue un "error" – pues la víctima de hecho era virgen). En muchos países musulmanes, se está asesinando o castigando cruelmente a las mujeres por sus padres y hermenos, si ellas manchan "el honor familiar" con una experiencia prematrimonial. Pero también las mujeres francesas musulmanas de origen extranjero están sufriendo presiones y acoso por sus familias y comunidades tradicionales. Atrapadas entre dos mundos – la liberal sociedad europea y la profundamente religiosa y restrictiva sociedad de sus familias – así que esta operación es para muchas su último recurso. Traduction: Miguel Angel Landgrave Martínez |